31 de octubre de 2026
San Alfonso Rodríguez
San Alfonso Rodríguez, hermano coadjutor de la Compañía de Jesús, fue durante muchos años portero del colegio de Montesión, en Palma de Mallorca, y murió en 1617. En estas palabras pide perdón a Dios, se ofrece a padecer por amor de Jesús y recuerda que hemos sido comprados para amar.
Sus palabras
¡Oh Dios mío y Señor mío! perdóname, que a mí me pesa en las entrañas y en el corazón de haberos ofendido. Tened misericordia de mí, pues a Vos me vuelvo, como a mi padre y Señor de tantas misericordias, que yo propongo de aquí adelante la enmienda y de serviros como fiel hijo con grande perseverancia, amor, y agradecimiento, con vuestra gracia.
¡Oh mi dulcísimo Jesús, amores de mi alma y telas de mi corazón! ¿Quién, Señor, habrá que no quiera muy de buena gana padecer penas y tormentos por tu amor, pues tú por el mío tantas pasaste, Dios mío?
Y pues para amar estamos comprados, hagamos bien nuestro oficio, para que parezcamos el día del juicio ricos en amor y despedazados en la guerra de amor peleando por él a semejanza de Cristo, que murió en pelea de amor.
Quién fue
San Alfonso Rodríguez nació en Segovia hacia 1532. Fue comerciante de paños, se casó y, en pocos años, perdió a su esposa y a sus hijos. En 1571 entró en la Compañía de Jesús como hermano coadjutor y fue enviado al colegio de Montesión, en Palma de Mallorca, donde fue portero durante muchos años. Aconsejó a san Pedro Claver. Murió en 1617 y León Trece lo canonizó en 1888.