Viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú
León XIV a los jóvenes de Uruguay: «¡No le teman al “para siempre”!»
En la vigilia de oración del Estadio Centenario de Montevideo, el Papa animó a los jóvenes a casarse y formar una familia, pidió a los matrimonios abrirse a la vida y recordó a una Iglesia que se sabe minoría que «para iluminar mucho no hace falta ser muchos».
Redacción de Apóstoles de su gracia · domingo, 8 de noviembre de 2026, edición de la mañana

León XIV presidió el sábado 7 de noviembre por la noche una vigilia de oración en el Estadio Centenario de Montevideo, ante decenas de miles de personas. Partió de una realidad que, dijo, viven hoy muchas comunidades cristianas: «el avance de la secularización y de una indiferencia religiosa cada vez más extendida». La fe «ha dejado de transmitirse con la naturalidad de generaciones anteriores», y por eso la experiencia de los católicos uruguayos «puede ayudar a hermanos y hermanas en otras partes del mundo que comienzan a descubrir […] qué significa ser una minoría».
El Papa tomó como imagen Belén, «pequeña entre los clanes de Judá»: «Dios escogió Belén, y esa elección basta para que no identifiquemos pequeñez con insignificancia». Advirtió de que, «cuando se pretende construir un mundo sin Dios, se corre el riesgo de dejar también al hombre sin lugar».
Después se dirigió a los jóvenes: «Atrévanse a dar el paso casándose y formando una familia. ¡No le teman al “para siempre”!». A los matrimonios les pidió abrir su casa a la vida, «incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga», y a quien sienta la llamada al sacerdocio o a la vida consagrada, que no ignore esa voz «por miedo a perder otras posibilidades». «Para iluminar mucho no hace falta ser muchos, sino reflejar la luz del Señor», concluyó, antes de invitar a buscar a Cristo en la adoración eucarística y de confiar la noche a Nuestra Señora de los Treinta y Tres.


