Paraguay
Los obispos de Paraguay piden que los más pobres recuperen cuanto antes sus ahorros tras la quiebra de Ueno Bank
La Conferencia Episcopal Paraguaya reclama prioridad para jubilados y pequeños ahorradores, transparencia sobre el dinero público depositado en el banco e investigaciones «sin importar cargos ni cercanías al poder». El escándalo ha costado el cargo al presidente Santiago Peña.
Redacción de Apóstoles de su gracia · domingo, 8 de noviembre de 2026, edición de la mañana

El Banco Central del Paraguay intervino a principios de noviembre Ueno Bank, el mayor banco digital del país, al caer su solvencia por debajo de la mitad del mínimo legal. Cerca de tres millones de clientes, en un país de unos seis millones de habitantes, no pueden acceder a su dinero. En el banco había además entre 800 y 850 millones de dólares de fondos públicos, entre ellos del Instituto de Previsión Social.
Los obispos, reunidos en su 250.ª Asamblea General Ordinaria, hicieron público un comunicado el 4 de noviembre: «Miles de personas se quedaron sin acceso a su dinero. Detrás de cada depósito hay esfuerzos, proyectos y esperanzas que deben respetarse». Piden que jubilados, trabajadores, pequeños ahorradores y emprendedores recuperen su dinero cuanto antes y sin trámites innecesarios; que se informe «con claridad cuánto dinero del IPS y del Estado estaba en este banco», porque «ese dinero es del pueblo»; y que el Congreso, la Contraloría, la Fiscalía y el propio Banco Central investiguen a fondo, «sin importar cargos ni cercanías al poder». Invitan también a las parroquias a acompañar a las familias afectadas y advierten: «No entreguen sus claves a nadie que prometa "recuperar" su dinero».
El presidente Santiago Peña, que fue accionista hasta 2025 de una sociedad vinculada al banco, anunció su renuncia el 5 de noviembre. El Congreso no llegó a aceptarla y abrió un juicio político: el Senado lo destituyó el 6 de noviembre, con 44 votos, y asumió la presidencia el vicepresidente, Pedro Alliana.


