5 de noviembre de 2026
San Guido María Conforti
San Guido María Conforti (1865-1931), obispo de Parma, fundó los Misioneros Javerianos, consagrados al anuncio del Evangelio en tierras de misión. En estas palabras de su carta testamento pide que Jesús Sacramentado sea el centro de la vida, invita a amar la pobreza y habla de la vida de fe que hace suave el peso del apostolado.
Sus palabras
Y Jesús Sacramentado, por el que somos sacerdotes y apóstoles, sea siempre el centro de nuestros pensamientos y de nuestros afectos. Es al pie del Sagrario donde cada día hemos de templar nuestras energías para nuevas fatigas.
Amemos la pobreza, que es la primera renuncia que Cristo exige de aquellos que quieren ser perfectos y se proponen seguirle de cerca. Él quiere reinar solo en sus corazones, y por eso les exige el desprendimiento afectivo y efectivo de todas las cosas de la tierra.
Esta vida íntima de fe nos protegerá contra los peligros del mismo ministerio, multiplicará nuestras energías y nuestros méritos, purificará cada vez más nuestras intenciones y nos procurará goces y consuelos inefables que nos harán suave el peso del apostolado.
Quién fue
San Guido María Conforti nació cerca de Parma en 1865. Sacerdote desde 1888, a los treinta años fundó la Pía Sociedad de San Francisco Javier para las misiones extranjeras: los Misioneros Javerianos. Fue arzobispo de Rávena y después, durante veinticuatro años, obispo de Parma. En 1928 visitó a sus misioneros en China. Murió en Parma en 1931 y fue canonizado en 2011.